fbpx

Los desafíos del mundo pospandémico

Texto publicado originalmente en Agencia UNE

Buen día, suscriptores, segunda entrega del año. El tiempo vuela. Hoy vamos con un tema complejo y relevante para todos nosotros. Haremos todo lo posible para hacerla corta y simple.

Las consecuencias de la pandemia se pueden analizar en diferentes planos. En esta breve presentación nos interesa aproximarnos a su impacto en el mercado laboral y las visiones de líderes empresariales y trabajadores al respecto, pues a estas alturas ya se pueden apreciar cada vez con más nitidez qué es lo que ha sucedido en el mundo del trabajo.

Sabemos que el impacto del que hablamos ha sido muy negativo, ha crecido el desempleo (principalmente entre los más jóvenes), la precarización y las brechas entre los trabajadores con mayor y menor formación. Pasando en limpio: las exigencias en cuanto skills (habilidades), además de haber cambiado, son más acentuadas, más profundas, y eso volvió cuesta arriba la posibilidad de encontrar buenos empleos a una parte importante de la población mundial. Pero aquí elegimos no quedarnos en lamentaciones ni encerrados en el pesimismo, mejor es plantearnos desafíos colectivos para lo que viene.

Veamos, en primer lugar, una de las principales transformaciones de la economía, la de los sectores que más perdieron y la de los que más ganaron . Por un lado, debemos decir que las limitaciones en la movilidad afectaron severamente el turismo y la aviación, mientras que, por el otro, el comercio electrónico y la sanidad entraron en auge y han crecido con fuerza en los últimos meses. 

En este contexto de peligrosos desequilibrios, el desafío es consolidar una economía pospandémica. Y para ello, es necesario que todos los actores sociales actúen coordinados produciendo sinergia. Las empresas, como productoras de valor, tienen un rol clave en la recuperación económica.

Así es como, en la búsqueda de entender las perspectivas futuras, el Grupo Adecco encuestó a 204 trabajadores y líderes empresariales de Estados Unidos, Bélgica, Francia, España.

Como resultado de esta investigación se desprende que el 80% de los trabajadores encuestados creen que las empresas deben dar apoyo financiero para futuras crisis, seguro médico de calidad y una mayor transparencia. Mientras que el 30% de los líderes empresariales encuestados, en disidencia con lo anterior, no valoran estas cuestiones como prioritarias.

Entre los consensos hallados se cuenta la necesidad de mantener en los círculos de trabajo una higiene estricta, garantizar condiciones óptimas para el trabajo remoto y el fomento de una buena cultura laboral.

Además, el 70% de los empresarios tiene como prioridad, a futuro, mantener sus operaciones financieras y avanzar en la flexibilización del trabajo, en general, y en el trabajo remoto, en particular. Respecto a esto último, los trabajadores más jóvenes y los baby boomers mayores de 50 años también coinciden en la necesidad de flexibilizar el trabajo, sobre todo la rigidez de los horarios y el tiempo de trabajo.

Las conclusiones que sacamos de este estudio son variadas. Una es que el camino hacia la sinergia todavía se ve espinoso y hay mucho por hacer. Son claras las disonancias entre trabajadores y empresarios, historia de larga data. Nada nuevo bajo el sol.

En esa misma línea, los resultados indican que los empresarios son más optimistas que los trabajadores con relación al futuro del trabajo. Los más preocupados, en este cuadro, son los recién graduados (desde el inicio de la pandemia, uno de cada seis jóvenes perdió su empleo).

Finalmente, las habilidades exigidas tienen cada vez más que ver con competencias digitales, razón por la cual son necesarias y urgentes las acciones que conduzcan a mejorar la formación de la masa laboral. Aquí encontramos un consenso fuerte, empresarios y trabajadores coinciden enfáticamente en el valor de las habilidades digitales de alto nivel (análisis de datos, data science, por ejemplo).

Cabe destacar que el despliegue del uso de tecnologías requerirá, más que nunca, de habilidades interpersonales, como la buena comunicación, el pensamiento crítico, la creatividad y la originalidad. El desafío es grande y los obstáculos no son pocos, sin embargo, estas son condiciones sin las cuales no será posible alcanzar la anhelada recuperación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *